El pollo en salsa de pimientos es una de esas recetas que demuestran que no hacen falta muchos ingredientes para conseguir un guiso espectacular. Un buen sofrito, un pollo bien dorado y el tiempo justo para que todo se cocine lentamente son suficientes para obtener una salsa llena de sabor.

En esta receta hay un detalle que marca la diferencia: el caldo no es el protagonista. Se añade solo un poco, porque durante la cocción el pollo irá soltando sus propios jugos, que se mezclan con el tomate, los pimientos y el sofrito hasta dar lugar a una salsa intensa, perfecta para no dejar ni una gota en el plato.

Para prepararla hemos utilizado la cacerola baja Original-Profi Collection de Fissler. Su amplia superficie permite dorar todas las piezas de pollo cómodamente, sin amontonarlas, y cocinar después el guiso de forma uniforme para que la salsa reduzca exactamente como debe.

 

Ingredientes

  • 4 muslos de pollo
  • 4 contramuslos de pollo
  • 1 cebolla grande, bien picada
  • 1 pimiento rojo, cortado en tiras
  • 1/2 pimiento verde, cortado en tiras
  • 200 g de tomate triturado
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 hoja de laurel
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 200 ml de caldo de pollo
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal

Preparación

  1. Salpimienta el pollo. Calienta el aceite de oliva en la cacerola baja tipo paellera Original-Profi Collection de Fissler y dora los muslos y contramuslos por todos los lados hasta que adquieran un bonito color. Si es necesario, hazlo por tandas para que las piezas se doren correctamente. Retira el pollo y resérvalo.
  2. En la misma cacerola añade la cebolla picada y sofríela durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
  3. Incorpora el pimiento rojo y el pimiento verde, y cocínalos durante 3 o 4 minutos para que empiecen a ablandarse sin perder toda su textura.
  4. Aparta la cacerola del fuego unos segundos, añade el pimentón dulce y remueve rápidamente para integrarlo con el sofrito sin que llegue a quemarse.
  5. Agrega el tomate triturado y cocina durante 10 o 15 minutos, hasta que reduzca y la salsa quede más concentrada.
  6. Vuelve a incorporar el pollo junto con la hoja de laurel y añade un chorrito de caldo de pollo, sin excederte. La salsa terminará de hacerse con los jugos que irá soltando el pollo durante la cocción.
  7. Cocina a fuego medio-suave durante 30 minutos. Da la vuelta a las piezas de pollo y continúa la cocción durante 15 minutos más.
  8. Deja reposar el guiso unos 10 minutos antes de servir para que los sabores se asienten y la salsa gane todavía más cuerpo.

 


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