Estas gambas salteadas con jengibre fresco y pimienta negra son un plato ideal para sorprender en casa. Podéis servirlas como aperitivo o como plato principal, acompañadas de arroz salteado o de una ensalada verde, para equilibrar el punto aromático y especiado del jengibre y la pimienta. Ya sea con gambas frescas, congeladas, o con langostinos, el resultado es muy sabroso y con un toque indio que, personalmente, me encanta.
Os recomiendo hacer este plato en una sartén de hierro fundido como la skillet de Lodge. La gran ventaja del hierro es su gran retención del calor, que nos permite cocinar a altas temperaturas. Para saltear las gambas resulta fabulosa, porque necesitan muy poco tiempo de cocción. El hierro fundido mantiene la temperatura y sella las gambas enseguida, sin que suelten demasiada agua. Quedan doradas por fuera y jugosas por dentro, con todo su sabor.
Ya veréis como tendréis listas las gambas salteadas con jengibre fresco y pimienta negra en muy poco tiempo. Preparad un poco de pan para mojar la salsa y disfrutad de la receta, ¡es una delicia!

Ingredientes
- 450 g de gambas (puedes usar langostinos)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas rasas de jengibre fresco pelado y cortado en juliana muy fina
- 2 cucharaditas de cilantro molido
- 1 cucharadita y media de granos de pimienta negra machacados
- 1/2 cucharadita de azúcar
- Zumo de medio limón o de media lima
- Sal al gusto
- La parte verde de dos cebolletas, cortada en rodajas finas
Preparación
- Pon a calentar a fuego medio-bajo el aceite de oliva en tu sartén skillet de hierro fundido Lodge.
- Mientras el aceite se calienta, pela las gambas (o los langostinos) dejando el último segmento de la cáscara y la cola, y desvénalas. Con un poco de papel de cocina, retírales el exceso de humedad. Reserva.
- Sube un poco el fuego y añade el jengibre cortado en juliana. Remueve y cocina hasta que se dore ligeramente y caramelice (más o menos unos 2 minutos).
- Añade el cilantro, los granos de pimienta negra machacados y la media cucharadita de azúcar. Remueve y deja que se caliente durante unos 10-15 segundos.
- Con la sartén bien caliente, añade las gambas y cocínalas sin dejar de moverlas hasta que cambien de color, hasta que se vuelvan rosadas (no tardarán mucho, unos 2 minutos).
- Apaga el fuego, sala a tu gusto, añade el zumo de la lima o del limón y las rodajas de la cebolleta. Mezcla con suavidad y sirve directamente en la sartén para mantenerlas calientes. ¡Buen provecho!

Sugerencias
- El jengibre, cortado en juliana fina y cocinado antes de añadir las gambas, le da un punto aromático y especiado al plato. No deja un sabor tan marcado y punzante como si se añadiera fresco. No obstante, si quieres que sea más suave y se note menos, puedes poner un poco menos o reducir la cantidad a la mitad.
- Las gambas o los langostinos pueden ser frescos o congelados. Si los usas congelados, deja que descongelen antes y seca bien con papel de cocina, para que pierdan la mayor cantidad de agua posible. Al cocinarlos con la sartén bien caliente y durante poco tiempo, quedarán perfectos.
