Los plátanos caramelizados al estilo "Bananas Foster" son una auténtica delicia, un postre clásico de la cocina criolla que suena a música y sabe a amistad, con el que os propongo un dulce viaje gastronómico a Nueva Orleans. ¿Me acompañáis?
Con 75 años de historia, el postre Bananas Foster se ha convertido en todo un clásico. Sin duda es uno de los más icónicos de la cocina de Luisiana. Además de tener un origen curioso, ganó su popularidad por el flambeado y el acabado final que se prepara delante del cliente y que convierte a este dulce en una auténtica experiencia para quien lo pide.
Bananas Foster: un poco de historia
Este delicioso postre nació en 1951 en el Brennan's, un restaurante de alta cocina criolla. Por aquella época, la ciudad era uno de los principales puertos de entrada de bananas llegadas de Centroamérica y Sudamérica, por lo que era una fruta muy popular.
El propietario del restaurante, Owen Brennan, pidió a su chef que crease un postre en el que las bananas fueran las protagonistas para una cena especial en honor de Richard Foster. El chef, Paul Blangé, ideó una receta tan sencilla como espectacular con plátanos, ron y azúcar caramelizado.
El nombre del plato fue idea de Brennan, en honor a su amigo Richard Foster, un conocido empresario local que colaborada en el desarrollo del puerto y el comercio de bananas, y que fue presidente de la Comisión contra el Crimen de Nueva Orleans en los años 50 del siglo XX.
Este postre es uno de los platos más destacados del Brennan's que, a día de hoy y gestionado por la tercera generación de la familia Brennan, sigue considerándose una de las instituciones gastronómicas más representativas de Nueva Orleans. Y, como no, se sigue flambeando y acabando delante del cliente.

Veréis que es un postre muy fácil de hacer en casa y perfecto para compartir. Los plátanos caramelizados al estilo "Bananas Foster" no os dejarán indiferentes, tanto si optáis por flambearlos como si decidís no hacerlo.
Ingredientes
- 4 plátanos medianos (1 por persona)
- 60 g de mantequilla sin sal
- 220 g de azúcar moreno
- 1/ cucharadita de canela molida
- 1 cucharadita de extracto o esencia de vainilla
- 3 cucharadas de ron oscuro (opcional, si vas a flambear)
- Helado de vainilla para acompañar.
Preparación
- Pela los plátanos, córtalos a lo largo de punta a punta (para que queden dos mitades) y después corta cada mitad transversalmente, (para que los trozos quepan mejor en la sartén).
- Pon la mantequilla en tu sartén skillet de hierro fundido Lodge y deja que se funda a fuego medio-bajo.
- Añade el azúcar moreno, el extracto de vainilla y la canela, removiendo constantemente con una espátula para que se deshaga el azúcar y se mezclen los ingredientes.
- Si vas a flambear el postre, añade en este punto el ron. Con el extractor apagado y manteniendo una tapa cerca por seguridad, enciende con cuidado usando un encendedor de cocina o un soplete de cocina. Deja que la llama se consuma (tarda unos pocos segundos).
- Baja el fuego al mínimo y coloca los plátanos. Deja que se calienten suavemente y dales la vuelta para que se cuezan por el otro lado y se ablanden (más o menos unos dos minutos).
- Apaga el fuego y sirve enseguida, colocando las bolas de helado de vainilla sobre los plátanos.

Sugerencias
- Si quieres servirlo tal como lo hacen en Nueva Orleans, coloca una o dos bolas de helado de vainilla en cada plato y sirve los plátanos y la salsa sobre el helado. ¡El contraste entre el frío del helado y el caliente de las bananas y la salsa es delicioso!

