¡Adoro esta receta y te animo a hacerla en casa!  Este pollo braseado con salsa de Roquefort es una de esas recetas que con poco obtienes un resultado espectacular: filetes de pollo bien dorados y una salsa cremosa, intensa y llena de sabor que se prepara prácticamente en el mismo momento.

La clave está en empezar dorando bien el pollo. Para hacerlo hemos utilizado la sartén de hierro Flavour de WMF, que funciona de maravilla como plancha: alcanza buena temperatura, dora de forma uniforme y consigue ese punto tostado que hace que el pollo quede jugoso por dentro y con mucho más sabor por fuera.

A partir de ahí, la magia sucede en la propia sartén. Con la nata y el Roquefort se forma una salsa cremosa que recoge todos los jugos del pollo y se vuelve irresistible. Es una receta rápida, fácil y muy resultona, perfecta para cuando quieres preparar algo especial sin complicarte demasiado en la cocina.

Ingredientes

  • 500 g de pechuga de pollo
  • Aceite de girasol
  • 125 g nata de cocina
  • 50 g queso roquefort
  • Nuez moscada recién rallada
  • Sal
  • Pimienta recién molida

Preparación

  1. Pon la sartén de hierro Flavour WMF a calentar a fuego medio-fuerte y cuando esté en temperatura, añade un chorro de aceite y enseguida introduce los filetes de pollo.
  2. Deja que los filetes se doren sin moverlos. Cuando estén doraditos por un lado, les das la vuelta y dejas que se doren por la segunda cara.
  3. Baja el fuego a media potencia, añade la nata por encima y cocina removiendo hasta que se ponga a hervir.
  4. Añade el queso y deja que se deshaga, removiendo.
  5. Ajusta de sabor con la nuez moscada, un poco de sal y la pimienta. Sirve de inmediato.

star

Dejar un comentario