La quiche de queso azul es una de esas recetas que siempre apetece: cremosa, sabrosa y muy fácil de preparar. Una opción perfecta tanto para una comida rápida entre semana como para una cena más especial, gracias a ese punto de carácter que aporta el queso azul.
En esta ocasión la preparamos en sartén de acero inoxidable Cristel, ideal para trabajar con precisión y llevar la receta directamente del fuego al horno. Una forma práctica de conseguir una quiche bien hecha, con una base uniforme y un relleno suave y equilibrado.
Una receta clásica de inspiración francesa, sencilla, pero con ese toque elegante que nunca falla.

Ingredientes
- 1 masa brisa
- 200 g de queso azul
- 3 huevos
- 200 ml de nata líquida
- 100 ml de leche
- sal y pimienta
- 2 ramas de tomillo
Preparación
- Precalienta el horno a 180 ºC.
- Empieza deshaciendo el queso azul en un bol con ayuda de un tenedor.
- Añade la leche poco a poco mientras mezclas, hasta que quede bien integrado.
- Incorpora los huevos y, después, la nata líquida, y mezcla hasta obtener una crema homogénea.
- Prueba la mezcla y ajusta de sal y pimienta si es necesario.
- Coloca la masa brisa directamente en una sartén de acero inoxidable de 26 cm (nosotros usamos la sartén de acero inoxidable Casteline de Cristel con mango desmontable y apta para el horno), adaptándola bien a la base y a los lados.
- Vierte la mezcla sobre la masa y reparte por encima el tomillo.
- Lleva la sartén al horno (y retira el mango desmontable de la Casteline) y hornea durante unos 30 minutos, hasta que la quiche esté cuajada y ligeramente dorada.
- Sirve al momento caliente o deja que pierda el calor y sírvela fría. ¡Está riquísima de todas formas!

