Si sois amantes de la vainilla, como es mi caso, no podéis dejar de probar estos bollos suecos de vainilla o vaniljbullar. Os puedo asegurar que son un acompañamiento perfecto para el café, sea cual sea el momento del día en que lo toméis. La masa aromatizada con cardamomo y el relleno cremoso de vainilla combinan a las mil maravillas, y el resultado es delicado, equilibrado y muy aromático.
Estos dulces se inspiran en los tradicionales kanelbullar o bollos trenzados de canela. Aunque su popularidad es relativamente reciente, los bollos de vainilla se han convertido en protagonistas de las vitrinas de las panaderías suecas, destacando por su textura esponjosa y la cremosidad y delicadeza de su relleno.
Tal vez os pueda parecer que son un poco laboriosos, pero os recomiendo hacer la crema del relleno el día anterior y dejarla enfriar en la nevera tapada a piel. Además de tener más cuerpo, es ideal para organizarse mejor. Al día siguiente solo tendréis que preparar la masa de los bollos de vainilla con ayuda de la mejor asistente, la amasadora Ankarsrum, formarlos, repartir el relleno y darles el reposo que toque antes de hornearlos, para poder disfrutarlos con calma a la hora de la merienda.
Aquí tenéis la receta de los bollos suecos de vainilla. Tenéis que probarlos, ¡porque son un espectáculo!

Ingredientes
Ingredientes de la masa de los bollos
- 50 g de levadura fresca de panadero
- 500 ml de leche entera a temperatura ambiente
- 1,5 cucharadas de cardamomo recién molido
- 200 g de mantequilla fundida
- 180 g de azúcar invertido
- 1 huevo a temperatura ambiente
- 950 g de harina de trigo aprox. (añadir un poco más si fuera preciso, hasta 1 kg)
- 1,5 cucharaditas de sal
- Un poco de mantequilla fundida para pintar los bollos al sacarlos del horno.
Ingredientes del azúcar de cardamomo
- 1 cucharada de cardamomo recién molido
- 125 g de azúcar
- 1 cucharada de azúcar avainillado
Ingredientes de la crema de vainilla
- 5 huevos
- 130 g de azúcar
- 1/2 vaina de vainilla (raspar las semillas y cocer también la vaina)
- 2 cucharadas de maicena
- 1 pellizco de sal
- 400 ml de leche entera a temperatura ambiente
Elaboración
Elaboración de la crema de vainilla
- Mezcla en un cazo los huevos, el azúcar, las semillas de la vainilla y la media vaina, la maicena y la pizca de sal. Añade la leche al final y remueve para integrarlo todo bien.
- Calienta la mezcla a fuego suave, sin dejar de remover.
- Cuando veas que la mezcla espesa, retira del fuego antes de que empiece a hervir.
- Retira la vaina y pon la crema en un bol. Tápala a piel y cuando haya enfriado un poco, reserva en la nevera.
Elaboración de la masa
- Pon la mantequilla fundida en el bol de tu amasadora Ankarsrum y añade la leche, el azúcar invertido, el cardamomo molido y la sal. Mezcla los ingredientes con el rodillo.
- Comprueba que la temperatura de la mezcla no sea de más de 37º C y añade la levadura desmenuzada. Remueve para disolverla bien. Si la temperatura fuera superior, deja que baje a 37º C para no dañar a la levadura.
- Empieza a añadir la harina poco a poco (no toda a la vez) y ves mezclando a velocidad baja. Incorpora los 950 g de harina hasta obtener una masa suave y un poco pegajosa. Si vieras que necesitas un poco más de harina, ves añadiendo el resto poco a poco.
- Amasa a velocidad baja durante unos 10-12 minutos, hasta desarrollar el gluten.
- Tapa el bol y deja reposar la masa a temperatura ambiente durante una hora, para que fermente (entre 22-25º C).
- Transcurrido el tiempo, enharina ligeramente la superficie de trabajo y vuelca la masa sin manipularla en exceso.
- Ayudándote de un rodillo, estira la masa dándole forma de rectángulo.
- Corta tiras de 1 cm de ancho, más o menos.
- Coge dos tiras y trénzalas o retuércelas juntas.
- Dales forma de espiral y colócalas sobre una bandeja de hornear cubierta con papel de horno.
- Saca la crema de la nevera y remueve bien con unas varillas para aligerarla un poco.
- Pon la crema de vainilla en una manga pastelera y repártela poniéndola en el centro de cada espiral.
- Tapa los bollos con film o con un paño de algodón y deja que fermenten durante unos 45 minutos a temperatura ambiente (entre 22-25º C).
- Mientras los bollos reposan, enciende el horno a 225º C.
- Transcurrido el tiempo y con el horno ya caliente, hornea los bollos durante unos 15 minutos.
- Al sacarlos del horno, pincélalos con mantequilla fundida y espolvorea azúcar de cardamomo por encima.
- Deja que enfríen sobre una rejilla antes de probarlos. Con un té caliente o un buen café, ¡sientan de maravilla!

Sugerencias
- Si acabáis de descubrir los bollos de vainilla, pero todavía no habéis probado los bollos suecos de canela, podéis ver cómo hacer los Kanelbullar aquí.
- Y si queréis probar otra maravilla sueca dulce, no podréis resistiros a los Semlor, unos bollos tiernos, rellenos de crema de almendra con nata. ¡Os van a encantar!

Comentarios
Claudia&Julia dijo:
Hola Eva,
Nos alegra que te guste la receta :)
La medida del rectángulo dependerá del grosor al que estires la masa, pero aproximadamente será de unos 60 × 40 cm. Lo ideal es que el grosor esté entre más o menos entre 4-6 mm de grosor. Las tiras se cortan a lo largo.
¡Saludos!
Eva dijo:
Qué buena pinta! Muchas gracias por la receta! Una duda: el rectángulo más o menos de qué medidas y las tiras se cortan a lo largo o a lo ancho?