No hay duda de que en verano la estrella indiscutible de la huerta es el tomate. Está en su mejor momento y nos regala su mejor sabor. Perfecto para las ensaladas, en sopas frías como el gazpacho o el salmorejo, en esta tarta salada de tomate se convierte en el protagonista, como lo hace también en muchas de las cocas de verduras típicas del Mediterráneo.
En esta ocasión, el pastel salado de tomate que os propongo parte de una receta típica del sur de los Estados Unidos. Una tarta sureña tradicional que es una auténtica joya para disfrutar de todas las virtudes de los tomates maduros de verano. La combinación de su sabor con el de las hierbas frescas, el queso y el resto de ingredientes da un resultado muy aromático y sabroso.
Además, como la mayoría de tartas saladas, tiene la ventaja de que se puede preparar con antelación. Una vez la sacamos del horno, hay que dejar que repose y enfríe para que los sabores se asienten. Podemos dejarla hecha antes de irnos a la playa o de pasar la mañana en la piscina, o llevarla para comer cuando nos vamos de pícnic.
Aquí os dejo la receta de la tarta salada de tomate. Os animo a prepararla; veréis que el resultado es una auténtica delicia.

Ingredientes
- 1 lámina de masa de hojaldre o de masa quebrada
- 450 g de tomates (aproximadamente 2 tomates grandes)
- 120 g de mayonesa
- 1 huevo entero
- 1 yema de huevo
- 115 g de queso cheddar curado rallado
- 110 g de queso feta desmenuzado
- 25 g de queso parmesano rallado
- 5 g de mostaza de Dijon
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
- 1/2 cucharadita de pimentón ahumado
- Un pellizco de pimienta negra recién molida
- 1 cucharada de salsa sriracha (aprox. unos 15 ml)
- 2 cucharadas de eneldo fresco picado
- 1 cucharada de cebollino fresco picado
Preparación
- Lava y corta los tomates en rodajas no muy gruesas (medio cm, más o menos). Coloca las rodajas sobre una bandeja cubierta con papel de cocina. Sazona a tu gusto y deja que reposen y eliminen el exceso de humedad durante unos 30 minutos.
- Calienta el horno a 220º C.
- Espolvorea ligeramente la superficie de trabajo. Dispón la lámina de masa y, si fuera necesario, estírala con un rodillo hasta que su grosor sea de unos 3 mm.
- Engrasa el molde ondulado de hierro fundido para tartas Lodge y coloca la masa. Deja que los bordes sobresalgan unos 2-3 cm para que puedas doblarlos y pegar la masa al molde para darle la forma. Espolvorea un poco de harina de maíz sobre la masa para que absorba parte de la humedad de los tomates y no ablande en exceso la base de la tarta.
- En un bol pon la mayonesa, el huevo entero, la yema, los quesos, la mostaza, la salsa picante, las especias y las hierbas frescas picadas. Mezcla todos los ingredientes hasta integrar y que resulte una textura homogénea. Reserva.
- Seca bien los tomates con papel de cocina y coloca unas cuantas rodjas en la base de la tarta, de forma que quede cubierta más o menos pon una tercera parte de las rodajas.
- Reparte por encima la mkitad de la mezcla de los quesos.
- Cubre con otra capa de tomates por encima, pon el resto de la mezcla y cubre con las rodjas de tomate que queden, formando una última capa.
- Lleva la tarta al horno dirante 20 minutos, a 220º C.
- Cuando hayan pasado los 20 minutos, baja la temperatura del horno a 190º C y hornear durante otros 20 minutos, cubriendo la tarta con una lámina de papel de aluminio o de papel de hornear. A ser posible, evita que el papel toque los tomates.
- Transcurrido el tiempo, retira la lámina de papel y hornea la tarta por 5 minutos más.
- Saca la tarta del horno y deja que enfríe sobre una rejilla, como mínimo durante 1 hora antes de servirla.

