El curry de patatas y espinacas que os presento hoy es una receta vegana fácil que lo tiene todo, de las que tanto me gustan. Es fácil y rápida de preparar, permite organizarse con tiempo, ya que podéis tener las patatas cocidas con anterioridad, está muy rica, es nutritiva y se puede adaptar al gusto de quien la cocina. ¡Una receta ideal!

Si queréis hacer de ella un plato único y completo, podéis añadirle tofu para que no deje de ser una receta vegana, o añadirle pollo, pavo o incluso unos dados de rape, que le sientan de maravilla a este plato. En caso de optar por tofu o pollo, deberéis dorarlo antes de empezar con la receta y reservarlo para añadirlo al final. Si lo probáis con rape o cualquier otro pescado blanco, entonces hay que añadirlo al final, en los últimos minutos, para que no se rompa.
En cualquier caso, este curry de patatas y espinacas es realmente una receta vegana fácil de hacer, llena de sabor y de aroma, y estoy segura de que os va a conquistar.
Ingredientes
- 1 cucharadita de aceite de oliva suave
- 1 cebolla morada mediana
- 1 cucharada de pasta de jengibre y ajo*
- 1 chile verde, picado finamente
- 1 tomate mediano, picado
- 250 g de espinacas frescas
- 500 g de patatas, peladas y cortadas en cubos
- 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
- 1 cucharadita de chile en polvo
- 1 cucharadita de cilantro molido
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1/2 cucharadita de garam masala (podéis encontrarlo en tiendas de especias)
- Sal al gusto
- El zumo de medio limón
*Encontraréis la pasta de jengibre y ajo en algunos supermercados o en comercios asiáticos, pero si queréis hacerla en casa, al final de la receta explico cómo prepararla.
Preparación
- Pon las patatas peladas y cortadas en una olla con agua hirviendo. Pon un poco de sal y déjalas cocer hasta que estén tiernas. Escurre el agua y reserva las patatas.
- Pon a calentar el aceite en una sartén amplia y alta. También puedes hacerlo en tu Balti Dish.
- Pica la cebolla finamente con la picadora de alimentos Zick Zick 3 de Zyliss.
- Pon la cebolla en la sartén junto con la pasta de jengibre y ajo cuando el aceite esté caliente. Cocina a fuego medio durante unos minutos, hasta que veas que la cebolla empieza a ablandarse.
- Añade el tomate, el chile verde, la cúrcuma, el chile en polvo, el cilantro, el comino y un pellizco de sal. Remueve para integrar los ingredientes y cocina hasta que el tomate cambia de textura (más o menos unos 4 minutos).
- Pica las espinacas con la picadora y añádelas a la sartén junto con las patatas cocidas. Mezcla bien con el resto de ingredientes y deja que se cocine todo a fuego medio durante unos 5 minutos.
- Por último pon el zumo de limón y espolvorea el garam masala por encima.
- Lleva la sartén o el Balti Dish a la mesa y sirve caliente, acompañado de pan o arroz, y de una salsa de yogur casera.

Sugerencias
- La textura de este plato es más bien seca. Si preferís que quede algo más jugoso, tan solo tenéis que añadir un poco de caldo de verduras o de leche de coco.
- Se pueden sustituir las espinacas por acelgas o incluso por col. En ambos casos, deberán cocinarse por más tiempo del que necesitan las espinacas, así que lo ideal sería cortarlas en tiras finas, tipo juliana, y añadirlas al tiempo que se añade el tomate, o bien cocerlas con anterioridad y añadirlas en el último momento.
- Si no encontráis la pasta de jengibre y ajo en el supermercado, se puede hacer en casa triturando 50 g de jengibre fresco pelado, 50 g de ajos pelados, 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y un pellizco de sal, hasta obtener una pasta fina. Esta pasta se puede conservar en la nevera durante una semana o congelarla en cubitos para tenerla en porciones lista para usar.
