Si sois amantes de la carne, estaréis de acuerdo conmigo en que un bistec bien dorado por fuera y tierno y jugoso por dentro es un placer para el paladar. Conseguir el punto perfecto puede parecer difícil, pero el secreto está en usar la mejor herramienta para cocinar la carne y seguir unos sencillos trucos para que el resultado sea tan exquisito como el del mejor restaurante. Y hoy voy a explicaros cómo cocinar el bistec perfecto con salsa de chalota en sartén de hierro fundido.

Sin duda uno de los mejores materiales para asar la carne es el hierro. Así que para esta misión necesitamos una buena sartén de hierro fundido como la skillet de Staub, que al retener el calor de forma excepcional, alcanza una temperatura muy alta y la mantiene. Justo lo que precisamos para conseguir esa jugosidad tan maravillosa en el interior y ese dorado tan apetecible por fuera.

En esta publicación os comparto los mejores consejos para cocinar un bistec perfecto en una sartén de hierro fundido, desde cómo calentarla correctamente hasta cómo saber cuándo hay que darle la vuelta. Y para aprovechar los jugos que quedan en la sartén, después de los consejos encontraréis la receta de una deliciosa salsa a base de chalotas y vino tinto que es perfecta para acompañar la carne. 

Cómo cocinar el bistec perfecto en una sartén de hierro fundido: 6 consejos que marcan la diferencia

  1. Calentar bien la sartén. Este es el primer paso para conseguir el mejor resultado. Pon la sartén skillet de hierro fundido Staub a calentar a fuego medio-bajo y deja que se vaya calentando durante unos 5 minutos. Al ser de hierro fundido, necesita un poco más de tiempo para alcanzar la temperatura óptima, pero tiene la gran ventaja de que retiene el calor de maravilla y por más tiempo. Cuando notes que desprende calor al acercarla mano, la sartén estará lista.  
  2. Secar bien la carne antes de cocinarla. Usa un poco de papel absorbente para retirar el exceso de humedad de la carne. Aunque pueda parecer un detalle sin importancia, este es uno de los mejores trucos para conseguir un dorado perfecto. Cuanto más seca esté la superficie del bistec, más fácil será que se forme esa costra dorada que tanto nos gusta.
  3. Añadir el aceite cuando la sartén esté caliente. Cuando notes que la sartén ya está caliente, pon un poco de aceite y repártelo por toda la superficie interior. Inclina ligeramente la sartén para que se reparta o usa un pincel para extenderlo. 
  4. No mover la carne mientras se está dorando. Cuando pongas el bistec en la sartén caliente, deja que se cocine tranquilamente para que selle y se produzca la reacción de Maillard, formando una perfecta y deliciosa costra dorada. 
  5. Dar la vuelta al bistec en el momento adecuado. En el momento en que la carne ha formado esa costra dorada, es cuando se desprende con facilidad. Si intentas darle la vuelta y notas que se resiste un poco, no la fuerces, deja que se cocine durante un poco más. Estará lista girarla cuando se suelte sin dificultad.
  6. Dejar que se cocine por el otro lado. Cuando le hayas dado la vuelta, tan solo es cuestión de dejar que se acabe de cocinar de la misma forma hasta que alcance el punto que más te guste. Si quieres conseguir un bistec más sabroso, justo después de darle la vuelta a la carne añade un poco de mantequilla y unas ramitas de romero y salvia frescos a la sartén. Inclina la sartén y, con una cuchara, riega el bistec con la mantequilla derretida mientras la carne se acaba de asar.

¡No necesitáis más para disfrutar de un bistec delicioso y lleno de sabor! Pero si os apetece acompañarlo de una salsa un poco más especial y con mucho sabor, la de chalota es ideal para aprovechar los jugos y restos caramelizados de la carne que quedan en la sartén. Esos fondos concentran buena parte del sabor de la carne y  son una auténtica joya. Espero que os animéis a preparar esta receta, ahora que ya sabéis cómo cocinar el bistec perfecto con salsa de chalota en sartén de hierro fundido.

Receta de la salsa de chalota y vino tinto

Ingredientes

  • 1 chalota picada finamente
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal
  • 1 romero fresco picado (puedes usar tomillo si lo prefieres)
  • 60 ml de vino tinto
  • 100 ml de caldo de carne (a ser posible bajo en sal o sin sal)
  • 1 nuez de mantequilla fría (más o menos unos 15 g)
  • Un poco de perejil fresco picado

Preparación

  1. En cuanto el bistec esté cocinado, sácalo de tu sartén skillet de hierro fundido Staub y resérvalo en un plato tapado para que mantenga el calor y se asiente.
  2. Baja la potencia de fuego para que los restos no se quemen y añade la cucharada de mantequilla, la chalota y el romero fresco picados. Cocina a fuego suave, removiendo de vez en cuando, hasta que la chalota esté tierna y transparente.
  3. Añade el vino tinto y, con una cuchara de madera, raspa suavemente el fondo de la sartén para desglasar y recuperar los restos caramelizados. Remueve suavemente y deja que el vino reduzca más o menos a la mitad.
  4. Añade el caldo de carne, remueve de nuevo para que se mezclen todos los ingredientes y deja que la salsa hierva suavemente hasta que reduzca a la mitad, para concentrar todos los sabores. 
  5. Baja el fuego a la mínima potencia y añade una nuez de mantequilla fría, recién sacada de la nevera. Remueve suavemente hasta que veas que se ha integrado y la salsa tenga una textura suave, brillante y con una ligera cremosidad. Añade el perejil picado y remueve de nuevo.
  6. Destapa el bistec y vierte la salsa de chalota por encima. ¡Disfruta de un bistec perfecto con una salsa llena de sabor!

Claudia Ferrer

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Cómo cocinar el bistec perfecto con salsa de chalota en sartén de hierro fundido

Claudia&Julia
Comensales

2

Tiempo de preparación

5 minutes

Tiempo de cocinado

15 minutes

Categoria

Segundo palto

Si sois amantes de la carne, estaréis de acuerdo conmigo en que un bistec bien dorado por fuera y tierno y jugoso por dentro es un placer para el paladar. Conseguir el punto perfecto puede parecer difícil, pero el secreto está en usar la mejor herramienta para cocinar la carne y seguir unos sencillos trucos para que el resultado sea tan exquisito como el del mejor restaurante. Y hoy voy a explicaros cómo cocinar el bistec perfecto con salsa de chalota en sartén de hierro fundido.

Sin duda uno de los mejores materiales para asar la carne es el hierro. Así que para esta misión necesitamos una buena sartén de hierro fundido como la skillet de Staub, que al retener el calor de forma excepcional, alcanza una temperatura muy alta y la mantiene. Justo lo que necesitamos para conseguir esa jugosidad tan maravillosa en el interior y ese dorado tan apetecible por fuera.

En esta publicación os comparto los mejores consejos para cocinar un bistec perfecto en una sartén de hierro fundido, desde cómo calentarla correctamente hasta cómo saber cuándo hay que darle la vuelta. Y para aprovechar los jugos que quedan en la sartén, después de los consejos encontraréis la receta de una deliciosa salsa a base de chalotas y vino tinto que es perfecta para acompañar la carne.

Ingredientes

  • 1 chalota picada finamente
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal
  • 1 romero fresco picado (puedes usar tomillo si lo prefieres)
  • 60 ml de vino tinto
  • 100 ml de caldo de carne (a ser posible bajo en sal o sin sal)
  • 1 nuez de mantequilla fría (más o menos unos 15 g)
  • Un poco de perejil fresco picado

Preparación

  1. En cuanto el bistec esté cocinado, sácalo de tu sartén skillet de hierro fundido Staub y resérvalo en un plato tapado para que mantenga el calor y se asiente.
  2. Baja la potencia de fuego para que los restos no se quemen y añade la cucharada de mantequilla, la chalota y el romero fresco picados. Cocina a fuego suave, removiendo de vez en cuando, hasta que la chalota esté tierna y transparente.
  3. Añade el vino tinto y, con una cuchara de madera, raspa suavemente el fondo de la sartén para desglasar y recuperar los restos caramelizados. Remueve suavemente y deja que el vino reduzca más o menos a la mitad.
  4. Añade el caldo de carne, remueve de nuevo para que se mezclen todos los ingredientes y deja que la salsa hierva suavemente hasta que reduzca a la mitad, para concentrar todos los sabores. 
  5. Baja el fuego a la mínima potencia y añade una nuez de mantequilla fría, recién sacada de la nevera. Remueve suavemente hasta que veas que se ha integrado y la salsa tenga una textura suave, brillante y con una ligera cremosidad. Añade el perejil picado y remueve de nuevo.
  6. Destapa el bistec y vierte la salsa de chalota por encima. ¡Disfruta de un bistec perfecto con una salsa llena de sabor!