Si eres amante de las sopas y los sabores intensos, ésta es la sopa definitiva. Es una sopa que se hace tras asar los tomates dulces maduros junto a ajo, tomillo y aceite de oliva. El puré resultante de ese asado es absolutamente delicioso e intenso.

Si quieres, puedes conservarlo y usar como condimentar asados o acompañar cualquier pasta, o puedes usarlo para un chup chup a fuego lento como hacemos hoy, para obtener una sopa única.

La verdad es que en casa nunca dura mucho tiempo, ¡Ya lo he dicho todo!

 

INGREDIENTES

Para la sopa:
2.5kg de tomates maduros de varios tipos, partidos por la mitad
Medio ramillete de tomillo
6 dientes de ajo, pelados y finalmente cortados
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra recién molida


Para el pesto:
30g pipas de girasol
1 diente de ajo pequeño
75g de queso cheddar o queso de cabra curado, finamente rallado
Una buena pizca de sal marina
1 puñado grande de albahaca
100ml de aceite de oliva virgen extra


Para la caballa:
2 caballas frescas de tamaño medio, fileteadas
1 cucharada de aceite de oliva
1 hoja de laurel fresca, partida
1 diente de ajo, machacado
2 ramitas de tomillo

 

Sopa de tomates asados

Cocotte de hierro redonda Le Creuset

PREPARACIÓN

  1. Precalienta el horno a 200°C.
  2. Pon las mitades de tomate (puedes cortar a cuartos los que sean muy grandes) boca arriba en una bandeja de hornear lo bastante grande para que quepan todos en una sola capa. Esparce por encima los tallos de tomillo y el ajo cortado, luego echa el aceite en hilillos y adereza con sal y pimienta.
  3. Mete la bandeja en el horno y asa los tomates durante 45-60 minutos, o hasta que empiecen a arrugarse por los bordes y estén a punto de hundirse.
  4. Saca del horno y deja enfriar unos minutos. Con ayuda de un pasador o en un colador, aplasta los tomates contra un colador, extrayendo todo su jugo denso y aromático.
  5. Aparta la piel y las semillas que queden. Echa el jugo de tomate en la cocotte  y pon a hervir. Puedes ajustar el equilibrio entre dulzor y acidez con un poco de vinagre de sidra o una pizca de azúcar. Sea como sea, prueba y ajusta el aderezo con sal y pimienta a tu gusto. Si la sopa es poco densa, puedes hacer que hierva un poco más, para que reduzca y así espese.
  6. Mientras tanto, prepara el pesto. Pon una sartén seca a fuego bajo o medio. Añade las pipas de girasol y cocínalas, removiendo regularmente durante unos minutos hasta que las pipas estén tostadas y desprendan su aroma. Aparta del fuego y deja enfriar.
  7. Pon las pipas frías y tostadas en un procesador de cocina o una picadora junto con el ajo, el queso y la sal, y pícalo todo hasta que tenga una consistencia bastante fina. Añade la albahaca y sigue picando hasta que esté todo bien fino, y luego añade poco a poco el aceite. Cuando todo esté mezclado en una textura suave y uniforme, salpimenta al gusto y echa el pesto en un cuenco.
  8. Cuando estés a punto de servir la sopa, puedes cocinar el pescado. Vuelve a calentar la sartén antiadherente a fuego medio. Añade el aceite de oliva, la hoja de laurel, el tomillo y el diente de ajo machacado, dos sabores que funcionan de maravilla cuando cocinas con caballa.
  9. Corta los filetes por la mitad, con lo que obtendrás ocho piezas pequeñas. Aliña ligeramente la caballa con sal y pimienta y coloca las piezas con la piel hacia abajo en la sartén. Cocina durante 2-3 minutos, hasta que los filetes estén casi cocinados del todo, y luego dale la vuelta y apaga el fuego. Los filetes terminarán de cocinarse con el calor residual de la sartén.
  10. Con un cazo, sirve la sopa en cuatro cuencos anchos o soperas. Añade dos piezas de pescado a cada cuenco y salsea el pesto por encima.
  11. Termina con un chorrito de tu mejor aceite de oliva, un poco de pimienta negra y un puñadito de hojas de albahaca, si te ha quedado alguna.

Receta de caballa

Sartén antiadherente Le Creuset

Notas

  • La caballa es un pescado sabroso y oleoso con un sabor increíble. Es importante que sea fresco del día. Busca pescados con los ojos firmes y brillantes en el mercado y no te decepcionará.
  • Me gusta usar pipas de girasol en lugar de piñones para el pesto porque me encanta el sabor que dejan. Las avellanas y las nueces también funcionan bien.
  • Puedes cambiar la caballa por cualquier pescado que te guste. Tal vez prefieras vieiras soasadas o, si el pescado no es lo tuyo, también puedes probar con hinojo caramelizado o incluso con una buena ración de intensos calabacines asados.
Claudia Ferrer

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