Un clásico que nunca falla, ¡la receta de un arroz con salchichas clásico y básico de lo más sabroso! Este arroz lo podrás dejar a tu gusto, más en su punto o más meloso. Es un arroz sin complicaciones, pero que pequeños y mayores disfrutan por traernos esos sabores de siempre.

"Ponme más salchichas, mami", me dicen siempre los peques mientras estoy repartiendo. La verdad es que es un plato de lo más completo, y que puedes variar añadiendo algunos vegetales u otros según el día o lo que tengas en la nevera.

Espero que lo disfrutéis en casa como hacemos nosotros.

Receta de arroz con salchichas en cocotte

 

Ingredientes (para 6-8 raciones)

  • ​1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo grandes o 3 de pequeños
  • 6 salchichas (de cerdo y con pimienta será más gustoso, pero pueden ser sin pimienta, de pollo...)
  • 300 g de salsa de tomate
  • 600 g arroz redondo
  • 150 ml vino blanco
  • 1 litro de caldo vegetal o de carne
  • 600 ml de agua (puede ser caldo también)*
  • 2 o 3 cdas soperas de pasta de pimiento choricero
  • Tomate seco conservado en aceite (unos 5 o 6 cortes de conserva)
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Opcional: zanahoria cortada muy pequeñita, pimiento verde, pimiento rojo o guisantes. 

*Sobre la proporción de líquido en el arroz: En este tipo de receta de arroz de hoy, iremos añadiendo el caldo y agua a medida que se va absorbiendo, así que la medida de líquido indicada es aproximada. Dependerá de la potencia del fuego, el tipo de arroz mismo que uses y tu gusto para que acabes añadiendo más o menos cantidad de líquido. Ten preparado hasta 2 L totales de líquido (entre caldo y agua), porque si te gusta más meloso o líquido puedes acabar requiriendo hasta 3,5 veces más de líquido que de arroz; es decir, si añades los 600 gr de arroz, podrías necesitar hasta 2,1L de líquido... aunque yo, con 1,7 L de líquido (1L de caldo + 700 ml de agua) ha quedado a mi gusto).

Preparación

  1. Pon la cocotte a calentar a fuego suave, y añade unas cucharadas de aceite.
  2. Pica la cebolla bien pequeñita y ponla en la cocotte. Póchala a fuego suave hasta que esté transparente.
  3. Echa los dientes de ajo, idealmente triturados con un triturador de ajos (extraes mucho más el sabor y queda picado extra pequeñito), pero si no tienes pícalos con un cuchillo tan pequeñitos como puedas. Dóralos con la cebolla.
  4. Si quieres añadir zanahoria o pimiento, córtalos muy chitiquitos y añádelos ahora. Saltéalos un momento y pasa al siguiente paso.
  5. Añade los tomates secos, cortados también muy pequeños, y saltea un momento. Si lo requieres, añade alguna cucharada más de aceite, o aprovecha para añadir el mismo aceite de la conserva del tomate, que le aportará sabor.
  6. Vertemos la pasta de pimiento choricero, y mezclamos un minuto todos los ingredientes que hay en la cocotte.
  7. Añadimos la salsa de tomate, y salpimentamos a gusto. Dejamos unos minutos a que se integren sabores y la salsa reduzca. Ve removiendo de vez en cuando.
  8. Cuando la salsa haya tomado un color más oscuro y observamos que ha reducido un poco, añadimos el arroz. Mezclamos con una cuchara o espátula para homogeneizar el reparto de todos los ingredientes.
  9. Mientras, calentamos el caldo en un cazo y lo mantenemos a fuego mínimo para mantenerlo caliente. 
  10. Añadimos el vino blanco, repartiéndolo por toda la cocotte, y aumentamos la potencia del fuego un poco para ayudar a que se evapore. Vamos removiendo el arroz.
  11. Cuando el vino está prácticamente evaporado, añadimos 1 L del caldo vegetal caliente, removemos para homogeneizar y dejamos a fuego medio.
  12. Añadimos sal al caldo (una cucharada sopera rasa), y un poco de pimienta negra, y removemos para repartir bien la sazón. Dejamos a fuego medio/bajo.
  13. Mientras la cocotte va trabajando el arroz, en el cazo añadimos 1 L de agua, para disponer de ella caliente en todo momento.
  14. Cuando el nivel de caldo haya reducido, iremos añadiendo agua: primero 300 ml, hasta que esta se haya prácticamente absorbido. Después 250 ml más, y a partir de aquí, de 100 ml en 100 ml hasta que el arroz esté a tu gusto.
  15. En algún momento que el arroz esté prácticamente hecho y haya poco líquido, aprovecha para probar el punto de sal, y corrige si es necesario.
  16. Cuando veas que el arroz esté ya en su punto, para el fuego y tapa para dejar que se acabe de absorber el líquido, y sirve caliente.

 

 

Claudia Ferrer

Dejar un comentario